El inicio
Sin dirección
Sin propósito
118 kg
Mi historia
Empecé con
118 kilos
y ninguna dirección.
"No era un problema de peso.
Era un problema de identidad."
Durante años cargué algo más pesado que los kilos: la creencia de que no era suficiente. El miedo al rechazo. La inseguridad que me hacía invisible en cada cuarto que entraba. No sabía quién era, y lo peor es que tampoco sabía que eso era el verdadero problema.
Cuando empecé a cambiar mi cuerpo, descubrí algo que nadie me había dicho: el trabajo físico era solo el espejo. Lo que realmente estaba transformando era la imagen que tenía de mí mismo, los límites que me había impuesto, la historia que me contaba cada mañana.
El verdadero descubrimiento: Perder 35 kg fue el resultado visible de algo invisible que ocurrió primero — la decisión de construir una identidad nueva. Hoy eso es lo que enseño.